
Vivía en una mansión blanca
Tenía dos hijos, mi niño de 8 años (no tiene nombre) y se parecía mucho a mi hermano, y mi hija de unos meses de nacida que se llamaba Guinda, su padre estaba muerto (Júpiter) y yo vivía en esa mansión junto con otras personas que no conocía, solo sabía que no pertenecían allí, eran indigentes.
En un momento crítico sentía que un monstruo gigantesco nos seguía a guinda y a mí, subía las escaleras con mi hija en brazos, protegiéndola, cuando menos pensé, se convirtió en un perico rojo, y guinda me seguía, hasta que llegamos al último piso de la mansión.
Habían niños jugando basquetbol y mi hijo jugaba futbol, voltee a verlo y el tacón de los zapatos que traía puestos se le un día en el talón y le emanaba sangre de la herida.
Aun así tenía preferencia por guinda y guinda tenia preferencia por su libertad.
La deje en la orilla del precipicio del edificio y solo necesito un momento para escapárseme volando de las manos
Me quede muy triste.
Tenía dos hijos, mi niño de 8 años (no tiene nombre) y se parecía mucho a mi hermano, y mi hija de unos meses de nacida que se llamaba Guinda, su padre estaba muerto (Júpiter) y yo vivía en esa mansión junto con otras personas que no conocía, solo sabía que no pertenecían allí, eran indigentes.
En un momento crítico sentía que un monstruo gigantesco nos seguía a guinda y a mí, subía las escaleras con mi hija en brazos, protegiéndola, cuando menos pensé, se convirtió en un perico rojo, y guinda me seguía, hasta que llegamos al último piso de la mansión.
Habían niños jugando basquetbol y mi hijo jugaba futbol, voltee a verlo y el tacón de los zapatos que traía puestos se le un día en el talón y le emanaba sangre de la herida.
Aun así tenía preferencia por guinda y guinda tenia preferencia por su libertad.
La deje en la orilla del precipicio del edificio y solo necesito un momento para escapárseme volando de las manos
Me quede muy triste.
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